Mellaria vuelve a reiterar que está al margen del debate político originado en torno al cerro y castillo de Santa Catalina. Mellaria tiene como único objetivo la salvaguarda de los bienes monumentales del cerro, su restauración y puesta en valor. Los debates entre partidos políticos que se están viviendo en los últimos meses sobre Santa Catalina, son ajenos a la asociación de protección del patrimonio cultural.
En este sentido Mellaria vuelve a pedir que no la involucren en las disputas partidistas, ya que lo único que pretende es proteger los numerosos bienes monumentales de Santa Catalina y no favorecer a tal o cual opción política.
La posición de Mellaria sobre este asunto se ha mantenido desde un principio. Ha sido partidaria de que una empresa privada gestione el cerro, pero respetando sus monumentos. La asociación tarifeña apoya sin reservas la normativa que la Comisión Provincial de Monumentos de la Junta de Andalucía ha dictaminado sobre construcciones en el cerro, que exige que no se derribe ningún búnker, que las construcciones sean a nivel del suelo y sólo en el cincuenta por ciento de su perímetro.
Desde el año 2000 Mellaria ha puesto su atención en Santa Catalina ante la posibilidad de que proyectos urbanísticos pudiesen dañar sus monumentos. Por esta razón en aquel año pidió a la Junta de Andalucía la inscripción de los bienes culturales del cerro en el catálogo de Patrimonio Histórico de Andalucía, trámite que se sigue en la actualidad en fase muy avanzada.
Por expreso deseo del alcalde, un representante de Mellaria acudió con voz y sin voto a la comisión municipal que adjudicó el cerro a una empresa privada. Como se recoge en las actas, Mellaria no apoyó ninguno de los proyectos presentados. Aunque viendo en algunos de ellos ideas de interés, consideró que ninguno de los proyectos que concursaban protegían íntegramente todos los monumentos de Santa Catalina.
En el transcurso de las obras, Mellaria puso varias denuncias, dos de ellas por daños en un búnker y una tercera por movimiento de tierra sin la obligada supervisión arqueológica.
La asociación tarifeña continua haciendo gestiones para que las edificaciones de Santa Catalina sean finalmente catalogadas como bienes de interés cultural. En este sentido se enmarca la denuncia abierta en la oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, la última reunión con la delegada provincial de Cultura y una petición expresa realizada a la Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía.
En este sentido Mellaria vuelve a pedir que no la involucren en las disputas partidistas, ya que lo único que pretende es proteger los numerosos bienes monumentales de Santa Catalina y no favorecer a tal o cual opción política.
La posición de Mellaria sobre este asunto se ha mantenido desde un principio. Ha sido partidaria de que una empresa privada gestione el cerro, pero respetando sus monumentos. La asociación tarifeña apoya sin reservas la normativa que la Comisión Provincial de Monumentos de la Junta de Andalucía ha dictaminado sobre construcciones en el cerro, que exige que no se derribe ningún búnker, que las construcciones sean a nivel del suelo y sólo en el cincuenta por ciento de su perímetro.
Desde el año 2000 Mellaria ha puesto su atención en Santa Catalina ante la posibilidad de que proyectos urbanísticos pudiesen dañar sus monumentos. Por esta razón en aquel año pidió a la Junta de Andalucía la inscripción de los bienes culturales del cerro en el catálogo de Patrimonio Histórico de Andalucía, trámite que se sigue en la actualidad en fase muy avanzada.
Por expreso deseo del alcalde, un representante de Mellaria acudió con voz y sin voto a la comisión municipal que adjudicó el cerro a una empresa privada. Como se recoge en las actas, Mellaria no apoyó ninguno de los proyectos presentados. Aunque viendo en algunos de ellos ideas de interés, consideró que ninguno de los proyectos que concursaban protegían íntegramente todos los monumentos de Santa Catalina.
En el transcurso de las obras, Mellaria puso varias denuncias, dos de ellas por daños en un búnker y una tercera por movimiento de tierra sin la obligada supervisión arqueológica.
La asociación tarifeña continua haciendo gestiones para que las edificaciones de Santa Catalina sean finalmente catalogadas como bienes de interés cultural. En este sentido se enmarca la denuncia abierta en la oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, la última reunión con la delegada provincial de Cultura y una petición expresa realizada a la Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía.